lunes, 9 de marzo de 2009

Granada, el Regreso

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, y sin embargo beso y rebeso la secuela de Granada, yo volando por los aires y tú asido a mis caderas, sueño de té y naranjos, crisol de culturas y colores, el rojo nazarí y el blanco de sus balcones. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, y, valientes, nos atrevimos a desandar lo andado para acompañarlo de otra música, de otras palabras, cambiando el “Tiempo de habitaciones separadas” de Montero por “La luna asoma” de Lorca, y, ya ves, amor, esta vez si alargaba la mano sí llegaba a tocarte, la Alhambra a oscuras y tus ojos repletos de luz, Granada nos devuelve lo que no pudo darnos entonces, agradecida de volver a refugiarnos en sus calles empedradas y cielos amplios.

Cierra los ojos y escucha el murmullo del Darro entrando por la ventana, huele el aroma a incienso y musgo de la orilla, siente cómo protesta el río porque le están robando el agua…



domingo, 8 de febrero de 2009

Granada (bis)

Granada me coge de la mano y me enseña sus rincones...

Recién llegada, con resaca de Alhambra, de callejuelas empedradas, de cerveza fresca, de fachadas blancas y aroma a incienso...


Os cuentos en los próximos días...






Hoy me apropio palabras ajenas que hoy también son mías. Dos años después, volvemos al mismo escenario. Las cosas han cambiado y vamos a escribir otro capítulo más, previsiblemente muy diferente.

Os contamos en los próximos días...


lunes, 10 de noviembre de 2008

jueves, 23 de octubre de 2008

Hielo negro

Vuelven, y cómo vuelven... como siempre y como nunca... más de lo mismo, que es apuesta segura, sabiendo que gustan y que no necesitan reinventarse, sabiendo que, repitiendo su fórmula, agotan entradas en unas horas...

A veces no es necesario innovar.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Imagine

Imagino un mundo perfecto, sin guerras, sin problemas, sin tensiones, sin ruido, sin crisis, sin gritos, sin dolor, sin sufrimientos, sin preocupaciones...

Sólo tengo que acurrucarme y volver a ser un niño

lunes, 18 de agosto de 2008

Sublime

Hace tiempo conocí a alguien que abusaba del adjetivo “sublime”. Todo lo que le gustaba por encima de la media era “sublime”, y la palabra se devaluó a tal velocidad que tanto para mí como para mis colegas se convirtió en antónimo de si misma, así como un comodín para el cachondeo general.

El sábado fui a ver la que toca, la que está de moda, la que tanto esperamos algunos… y me viene la palabreja a la cabeza. Porque no es una película de un superhéroe, no es una gran recopilación de los mejores momentos de los comics de Batman, ni una gran película de acción, ni una trama enloquecidamente trepidante, ni una historia muy sólida, ni una gran propaganda para que le den un oscar póstumo al fallecido Ledger, ni una gran representación de lo que podría ser la situación de cualquier ciudad actual asolada por el miedo (muy post 11-S), ni un ejemplo de que no solo hay que entretener… Porque es todo eso junto, y mucho más.

Y espero que no haya quedado ni muy pedante ni muy fanático… pero tampoco voy a ir contracorriente para hacerme el interesante. Y es que se que arrasará en taquilla y en venta de palomitas… pero es que es buena.

Y el que quede por verla, que vaya.

martes, 29 de julio de 2008

SEXTA CUERDA


La sexta cuerda es la que más le gusta a los vencejos, que son capaces de copular mientras vuelan, mientras que yo sólo creo volar mientras copulo. (Carlos Chouen)


Sexta cuerda al aire y mis pies descalzos apoyados en tu torso, viento de invierno en el salón mientras fuera aún perece Julio. El verano siempre me ha olido a bronceador y tortilla de patatas, a brisa del norte y sidra en mis zapatos, y este año, mira por donde, sumo y sigo y me llevo dos, huele también a hojas de higuera y azúcar moreno, a cazón en adobo y campos de castilla.

Sexta cuerda al aire y tú y yo entre la rutina de tender la ropa y la cotidianidad de copular a diez palmos del suelo, desnudos sobre facturas y versos, “¿llegaremos a fin de mes?” y “contigo pan y cebolla”, buscando en los bolsillos letras pequeñas de contratos y canicas de colores, mi falda volando hacia el sillón y la sexta cuerda al aire, comienza a sonar la música con tranquilidad infinita, reconozco los primeros acordes y las primeras palabras, I, I will be king, la hemos escuchado tantas veces que a veces no me doy cuenta de lo que significa, and you, you will be queen, y claro que podemos, milagro, sexta cuerda al aire y we can be heroes…